Arturo: El protagonista del relato es un adolescente como tantos otros, un chico normalito, del montón. Viaja a Noruega con la paciente resignación de quien ya está acostumbrado a las decisiones extravagantes de sus padres. Amable y prudente, aguanta las duras excursiones en bicicleta, sube en barca a pesar de su miedo, y soporta algún desdén de sus compañeros. Pero también disfruta de la investigación, de la amistad, de los viajes, de la naturaleza noruega…; y se involucra, poco a poco, y como el que más, en los acontecimientos que rodean a la familia que le ha acogido este verano.
Inger e Ivar: Inger e Ivar son los anfitriones de Arturo en Noruega y padres de Erik. Serios y amables, confían plenamente en su hijo y no dudan en irse de vacaciones a Creta sin él.
Erik: Es el anfitrión de Arturo, enseguida se compenetran y colaboran cómplices en el esclarecimiento del misterio de la caja. Es un chico tranquilo y educado, poco dado a la acción, pero siempre dispuesto a echar una mano a Arturo. Muestra sentimientos nobles y no le cuesta disculparse cuando se da cuenta de que «se ha pasado».
Brigita: Será la guía de nuestros protagonistas durante su estancia en la isla de Gjaeslingan. Es una auténtica apasionada de la naturaleza y disfruta explicando a los chicos todo lo relacionado con esta reserva biológica. Pero, además, será el primer amor de Arturo.
Elsa: Es la abuela de Erik, protagonista indirecta de la historia y víctima inocente de unas circunstancias que ella no buscó. Pese a su edad y a la enfermedad que le va dejando sin recuerdos, es aún una mujer atractiva que guarda algo de la gran belleza que fue en su juventud.
Henrik: El soldado alemán del que se enamora Elsa es otra víctima de la guerra. Quiere a Elsa de verdad, pero se debe a su país y debe marcharse de Noruega cuando su compañía es trasladada a causa de los avatares de la contienda.
Karin: Resuelta y con carácter, su físico imponente deja «noqueado» en un primer momento a nuestro protagonista que, sin embargo, la tacha de soberbia y autosuficiente por el aire de superioridad que des- prende al hablar con ella. Pero esta primera impresión cambia al enterarse del grave accidente sufrido por Karin en el que casi se queda paralítica, y, a partir de este momento, intentará ponerse en su lugar y ser más paciente con sus salidas de tono. Poseedora de una gran inteligencia, Karin desempeña un papel decisivo en la resolución del misterio de la caja.

